Hola, lectores de La Torre. En esta entrada continuaremos con el tema de inmunología, en concreto comenzamos la unidad de defensa inespecífica. A diferencia de la específica, esta se dirige a un antígeno determinado. además, esta defensa va a desarrollar una memoria inmunológica que permitirá rechazar futuras infecciones de forma más rápida y eficaz. Las células encargadas de esta defensa son los linfocitos. Estos son leucocitos de la serie linfoide. No son capaces de fagocitar, pero tienen una gran capacidad para reconocer antígenos específicos. Hay 3 tipos:
- Linfocitos B: sintetizan proteínas específicas (los anticuerpos) ante la presencia de antígenos.
- Linfocitos T: no producen anticuerpos, sino que provocan la muerte de ciertas células alteradas que se denominan células diana.
- Linfocitos no B - no T: no producen anticuerpos, pero destruyen células diana de forma inespecífica.
Los linfocitos se producen en la médula ósea y maduran en los órganos linfoides. Podemos diferenciar 2 tipos de órganos linfoides que explicamos a continuación.
- Los primarios: Son la médula ósea y el timo.
- Los secundarios: son los ganglios linfáticos, el bazo, el apéndice, la placa de Peyer, las amígdalas y los atenoides.
Cuando se produce la entrada de un cuerpo extraño en el organismo, este presenta unos antígenos que serán reconocidos por los receptores específicos de los linfocitos. Esto desencadena la respuesta específica, que tiene una serie de mecanismos (producción de anticuerpos de los linfocitos B, destrucción de células diana por los linfocitos T, ...). Es importante destacar la existencia de linfocitos B de memoria, los cuales están preparados para afrontar una respuesta más rápida y eficaz a una segunda infección.
Con esto terminamos esta semana, en la siguiente continuaremos con el tema de inmunología. En la siguiente entrada más, pero no mejor porque es imposible, aquí en La Torre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario